EN EL TRABAJO EN EQUIPO TODOS SOMO IMPORTANTES




Hubo en la carpintería una extraña asamblea; las herramientas se reunieron para arreglar sus diferencias. El martillo fue el primero en ejercer la precidencia, pero la asamblea le notificó que debía renunciar ¿la causa? era por que hacía mucho ruido cuando martillaba, y se la pasaba en todo tiempo golpeando a los demas. El martillo reconoció su culpa, pero pidió que fuera expulsado el tornillo; cuando los demas preguntaron del ¿porque?, él alegó que daba muchas vueltas para cumplir su función. El tornillo reconoció su falta pero a su vez pidió que fuera expulsada la lija cuando se le preguntó del ¿porqué?, él expuso que era demasiado áspera con el trato, eso le hacía tener friccion con los demás, la lija reconoció también su falta, pero colocó una condición que fuera expulsado el metro, alegó la lija, que la causa se debía a que siempre se la pasaba midiendo a los demás como si él fuere perfecto.

Hubo un silencio en el taller cuando entró el carpintero, se puso delante y empezó su trabajo, utilizando alternativamente el martillo, la lija, el tornillo y el metro, al finalizar el trozo de madera que trabajaba se había convertido en un hermoso mueble.



Cuando la carpintería quedo sola, nuevamente se reanudó la asamblea, tomando la palabra el serrucho dijo: Señores, ha quedado demostrado que cada quien tiene defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es realmente lo que nos hace valioso.


No importa cuantos defectos tengas o cuan debil eres, el hijo del carpintero nuestro salvador Jesucristo lo sabe, el solo espera que estes presto para colocarte en sus manos y poner tus cualidades al servicio de su obra Dios te bendiga más..